Escenas de acción

¿Que son escenas de acción? Seguramente cualquiera tiene su propia respuesta a ésta pregunta. Pero veamos lo de una forma más real. Una escena de acción es aquella donde se involucran ciertas hazañas y trucos físicos que demuestran capacidades especiales con el fin de lograr el máximo atractivo visual. Una escena de acción no necesariamente es una escena de alto riesgo, sin embargo una escena de alto riesgo siempre será una escena de acción.

Y aquí nos encontramos con un interesante concepto: El Riesgo. Está claro que un ejercicio físico puede ser riesgoso para una persona que es amateur en el asunto, pero para otra persona ni siquiera representa el motivo para mencionarlo. Así para un principiante el hecho de descender en rappel de una altura de diez metros es toda una aventura y para un rescatista es una maniobra transitoria. De la misma manera para una persona “normal” aventarse a la alberca de la plataforma de diez metros en posición “parado” es todo un logro y para un clavadista ni siquiera es un elemento para calificar. Podemos presentar miles de ejemplos semejantes. Lo único que nos queda claro es que el concepto “riesgo” es diferente para cada persona y los parámetros que lo definen dependen de la preparación de esta persona, o sea de sus habilidades.

La profesión de Doble (Doble de Riesgo, Stuntman, Kaskadeur y etc) siempre ha tenido la fama de hombría, machismo, violencia, rudeza y otras escusas a la falta de profesionalismo. Con el tiempo éste concepto de “bueno para chingadazos” ha evolucionado en una profesión, donde los especialistas de diferentes disciplinas han sustituido a los casuales oportunistas. La preparación de un Doble ya no es empírica sino profesionalizada, debido a que el concepto de acción contempla una gran cantidad de disciplinas diferentes. A menudo un actor tiene varios “dobles” en transcurso de un proyecto, unos se especializan en movimientos acrobáticos, otros en manejo de vehículos, otros en combate escénico, otros en paracaidismo y etc. Nadie puede ser especialista en todo. Bueno, hasta cierto nivel…

Otro punto interesante es el costo-beneficio de tiempo invertido. Por ejemplo en una escena de persecución el personaje salta de un vehículo en marcha, sube por la enredadera hasta la azotea, salta de un techo a otro, se desliza por un poste de luz, cruza la calle esquivando los autos y finalmente es atropellado por uno. Todo ésto es una escena de acción, que en la pantalla va a llevar apenas 4 minutos pero en tiempo de realización puede cobrar semanas. Claro que todo depende del equipo de realización y hablando de éste equipo me refiero a todo el personal involucrado, desde el ejecutante de la escena hasta la coordinación del catering. También tiene mucho que ver en que “genero” se realiza dicha escena. Con la palabra “genero” me refiero a si es cine o televisión. Porque estos dos hermanitos tienen diferentes propósitos. Mientras en el cine (en el mundo ideal) todo el esfuerzo se concentra en la calidad de la realización, en la televisión el esfuerzo se concentra en sacar “tiempo aire” por día del llamado. Porque en el itinerario del llamado hay 20 escenas y la escena de acción es solo una de estas. Hay que aprovechar el día. Ésta crucial diferencia en mayoría de los casos ha colaborado en la formación de un particular enfoque hacia el genero de acción.

En realidad no es una sorpresa que al mencionar término “Escena de acción” surgen miles de ideas y proposiciones al respecto. Cada persona involucrada en este suceso siente la insoportable necesidad de proporcionar su valiosa opinión. Tenga o no tenga alguna relevancia. Parece que todos alrededor son especialistas en el tema. Cuántas veces hemos escuchado la misma historia pero de diferentes puntos de vista. Los coordinadores de acción dicen que los actores son unos inútiles y no tienen la capacidad de realizar lo que se les marca. Los actores dicen que los coordinadores no comprenden lo que se necesita para la escena. Los directores dicen que no hay talento. Y el público al fin de cuentas dice: ¿Qué jalada es ésta? Es un círculo de chismes y ego donde todos tienen la razón y nadie tiene la responsabilidad.

La cruda realidad es que el género de “Acción” no se reconoce como un género o algo serio, sino más bien como colección de esbozos de diferentes disciplinas. Sobre los cuales cada persona tiene su propia opinión. Esta creencia del siglo pasado ha colaborado en mayor parte en la ignorancia de la gente sobre el tema. Miremos alrededor: cualquiera que sabe hacer una marometa se cree acróbata, cualquiera que participó en una escena con explosiones ya es doble de riesgo, cualquiera que ha montado un poni ya es especialista en caballos, cualquiera que ha hecho un descenso en rappel ya es alpinista, cualquiera que ha disparado un rifle de diábolos ya es especialista en armas y las cintas negras de karate se venden por correo electrónico. Pero la mediocridad de estos pocos es directamente proporcional a la ignorancia del resto.

El problema es el nivel de conocimiento con el cual se conforma la gente. Pero para determinar el nivel de conocimiento de alguien, cada uno de nosotros aplica su propio criterio pensando tener la razón. Este tema es un tanto filosófico y nada nuevo. Como dijo René Descartes en el siglo XVII: «No hay nada repartido más equitativamente en el mundo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente.»

Pero bueno, regresemos al tema de Escena de acción.

No basta saber realizar algún truco es necesario realizar lo según las necesidades de la escena y condiciones del personaje. Los cuales delimitan en cierta manera la forma de realización de una u otra acción. Por ejemplo. Un personaje tiene que cruzar la calle corriendo y llegar a la acera saltando los coches estacionados. A simple vista parece sencillo. Cada uno de nosotros puede imaginar perfectamente como lo vamos a realizar. Pero hasta el momento el requerimiento de la escena no está limitado por las condiciones del personaje. Veremos algunas posibilidades.

Condición Nº 1: El personaje es ágil.

En esta condición tenemos que demostrar que el personaje está dotado de extraordinaria habilidad y que no cualquiera puede hacer lo que él hace. Para tal efecto nuestra carrera tiene que verse sin titubeos y el salto por los vehículos tiene que sorprender al público. Puede ser que realicemos algún elemento acrobático rodando por los coches o simplemente saltamos el vehículo entero con un solo salto.

Condición Nº 2: El personaje es torpe.

En esta condición tenemos que hacer verse a nuestro personaje como un completo inútil. Su manera de correr tiene que demostrar inseguridad y al verse forzado de pasar sobre los vehículos estacionados lo más probable es que se tropieza y cae a la acera.

Cualquiera de las dos condiciones, aparte de lo descrito, pueden ser realizadas de diferentes formas estéticas: “realista”, “cómica”, “parodia”, “fantástica” y otras las que al director se le ocurren. Como podemos ver existen varios factores involucrados en las escenas de acción de los cuales la gente normalmente no está enterada, y la triste realidad es que a veces la gente “no enterada” es la gente que realiza las escenas de acción.

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About Mikhail
Director of Sigma Unit. Field of work: Action/Stunt Scenes, Acrobatic Rigging, Specialized Training.

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